El hombre de arpillera llega al mundo un día, sin saber siquiera quien es . No tiene nombre . Solo un número en la espalda y su piel es de tela ; la tela mas barata y la mas noble.
Por dentro es casi hueco. Tiene apenas unos órganos rudimentarios que lo ayudan a sobrevivir .
En el pecho un cierre relámpago le permite ir tomando todo aquello que le resulta útil para avanzar, continuar, ir más allá e incorporarlo para luego cerrar hasta la próxima oportunidad.
Mientras tanto muere de miedo y no sabe que, o no se anima a hacer.
Con el tiempo descubrirá que todos o casi todos son fuertes y frágiles tanto como él. Más, ni siquiera sospecha, que sus nimios/pequeños actos en el teatro de la vida a la que acaba de arribar, podrían cambiar el mundo.
Deberá descubrirlo por si solo, o pasar inadvertido como un muñeco maltrecho y sin vida entre el polvo que arrastra el viento.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario